Confesiones - Cuando el estrés es un preparativo más de la boda

April 23, 2018

Organizar una boda conlleva mucho trabajo. Es un periodo de tiempo donde la pareja debe tomar, de forma continuada, muchas decisiones y dedicar gran parte de su tiempo a los preparativos de la boda.

Hay decisiones que son más fáciles de tomar (por ejemplo: el tipo de música que se desea, el color de la boda…), sin embargo, otras decisiones conllevan más tiempo de reflexión y de dudas (lugar para el convite, el sitting plan, entre otras).

Y todo esto, se tiene que realizar de forma paralela con los deberes  del día a día: el trabajo, el mantenimiento del hogar, las obligaciones familiares y sin descuidar, la vida social.

 

Cuando los preparativos provocan ansiedad

Tener que gestionar las dos cosas a la vez puede conllevar un periodo de estrés e incluso, llegar a experimentar síntomas de ansiedad en algunos momentos puntuales.

Primero de todo, es importante saber diferenciar estos dos conceptos. El estrés se produce cuando creemos que una situación desborda nuestros recursos o capacidades, es decir, vemos que esas decisiones o preparativos que tenemos que realizar nos vienen grandes y que nos cuesta poder gestionarlo todo. Esta sensación es la que se define como estrés.

En cambio, la ansiedad se da cuando percibimos un peligro y estamos expuestos a un periodo de estrés. Detrás de la ansiedad acostumbra a existir un miedo.

 

Malestar y felicidad: ¿son compatibles?

Hay una falsa creencia popular en la que se ve incompatible la felicidad con experimentar malestar o dolor. Y esto, en realidad no es así.

En ningún sitio pone que esté prohibido compaginar la felicidad que se experimenta a la hora de planificar una boda con el hecho de experimentar sentimientos de cansancio, desesperación o ansiedad en momentos puntuales. Así que, no nos debemos sentir culpables con nosotros mismos si estas dos emociones o estados coexisten. Es normal y lícito que puedas experimentar emociones contrarias y esto, no es malo.

Te animo a que entiendas que estos estados forman parte, a veces, de los preparativos. Sin embargo, te invito a que te centres más en las sensaciones positivas: la alegría, la ilusión, las ganas de compartir…. Este tipo de sensaciones van a ser el motor que te van a permitir disfrutar ¡Adelante, tu puedes!

Evitar la ansiedad no es una buena idea

Ignorar estos estados no va a hacer que desaparezcan. Al contrario, cada vez se va a intensificar más.

El primer paso para realmente liberarte de la ansiedad es aceptarla, incluidas sus incómodas, extrañas y atemorizantes sensaciones.

Es importante poder aprender a gestionar el estrés y la ansiedad durante los preparativos de la boda, especialmente en los últimos meses. Intenta convertir la ansiedad en tu mejor aliado y aprovecha la presión de la situación para asumir el desafío de organizar una boda.

 

3 maneras de combatir la ansiedad y sacarle provecho

 

1. Identificar y comunicar: intenta identificar cuáles son tus miedos en referencia a los preparativos de la boda. Haz un esfuerzo para concretar. No vale decir: “que algo salga mal”, haz un paso más allá y ve a lo profundo: “me dan miedo las opiniones de mis amigos si algo no gusta” por ejemplo.

Cuando tengas claro qué es lo que te provoca el malestar, expresarlo en voz alta con personas de confianza. Compartir tus miedos y poder reflexionar va a hacer que lo veas de otra forma.

 

2. Vivir en el presente: anticipar en exceso puede provocar ansiedad. Está claro que se tienen que organizar muchas cosas con antelación pero, dedicar mucho tiempo y energía a anticipar cosas que pueden ir mal, sobre todo aquellas que no dependen de ti, solo va a agravar tu estado. “¿y si llueve?” “¿y si el músico se pone enfermo?”, etc. 

Cuando te encuentres anticipando en exceso, te invito a que te digas a ti misma/o: “

¡No permitas que los “y…si…” te amarguen! No lo hagas más complicado….

 

3. Delegar: cuando ya no puedas más, aprende a delegar. Saber poner límites es un buen protector del estrés y la ansiedad y aunque nos cueste… ¡a veces toca!

 

Espero que este artículo te sirva para entender que los nervios pueden aparecer a lo largo de los preparativos, pero tú y tu pareja tenéis un buen aliado: ¡La ilusión!

 

 

 

 

 

Please reload

1/3
Please reload